Silencio. Ni respiro. Duele, duele demasiado. Oigo mi estómago rugir, otra vez. Otra vez. Otra vez.Cierro los ojos. Imagino un calentito estofado, oh sí... con pelotitas de carne y queso. Jamón y verduritas, muchas verduritas, de colores diferentes. Un vaso de agua limpia, transparente. Una cuchara y un tenedor. Una manta, un fuego, un techo y una ventana. Estoy calentito, aunque sea invierno. Guardo en mi bolsillo mi regalo de Navidad, una preciosa cadena de plata que guardaré siempre. Sonrío y me duermo, en un sofá imaginario. Y ya no me despertaré jamás, todo es mentira, el mundo es una gran mentira.
No volveré a abrir los ojos porque me he muerto de hambre. Y nadie lo sabrá jamás porque he muerto en silencio, solo, en un mar de mil mentiras. Mi voz ya no suena. Todo está oscuro, frío, lejano, y huele a mierda.
Oigo como se queja la gente. "El vino no está frío." Sonríen, cantan, compran muchas cosas bonitas. Y no me pueden oír.
Feliz Navidad y próspero año nuevo.
uff..:(
ResponElimina