Un muro... un muro tan inquebrantable como mi tristeza, un muro tan impenetrable como un baúl sin llave, un muro tan irrompible como un trozo de diamante, un muro tan seguro como una cámara acorazada, un muro tan firme como tu mirada hacia ella...
Un muro que me sirva de refugio, que me sirva de consuelo, y que envuelva todo mi corazón para no sentir más dolor. Para que no me puedan hacer más daño.
Me encantaría...
¿Dónde te has escondido? Te estoy buscando todavía, entre la niebla o entre la lluvia, me da igual. Te buscaré siempre, en dondequiera que estés. A veces veo tu sombra, muy cerca de mí, y extiendo la mano para rozarte, y poderte tocar. Pero otras no te veo, o te veo lejísimo, y me convenzo a mi misma de que nunca más volverás a mi lado. Estoy tan confusa... Quiero saber dónde te escondes, dónde me esperas. Si es verdad que me estás esperando, en algún ricón de ésta niebla tan espesa.
Un trozo de madera con un agujero. Unas cuerdas bien atadas, ligeras y tensas. Y ahora las hago vibrar. Y no es el sonido lo que me hace llorar de felicidad, es el simple hecho de que estoy aquí, a tu lado. Junto a mi guitarra.
Miro hacia delante y te veo. Aparto la mirada y te sigo viendo. Cierro los ojos y aún sigues ahí. Suspiro, e intento hacerte desaparecer. Pero es imposible. ¿Qué puedo hacer?
...y todos buscan su oportunidad, el mundo es así de sencillo.
Ando. Te siento detrás. Me giro. Desvias la mirada. Te miro. Me miras. Desvio la mirada. Me pongo tensa. Nos cruzamos. Me relajo. Me sonrojo. Disimulo. Me vuelvo a girar, te veo de espaldas. Te alejas sin girarte. Vuelvo a mirar hacia delante. Ando. Te marchas. Me marcho. Y así, ¿siempre?
Un muro que me sirva de refugio, que me sirva de consuelo, y que envuelva todo mi corazón para no sentir más dolor. Para que no me puedan hacer más daño.
Me encantaría...
¿Dónde te has escondido? Te estoy buscando todavía, entre la niebla o entre la lluvia, me da igual. Te buscaré siempre, en dondequiera que estés. A veces veo tu sombra, muy cerca de mí, y extiendo la mano para rozarte, y poderte tocar. Pero otras no te veo, o te veo lejísimo, y me convenzo a mi misma de que nunca más volverás a mi lado. Estoy tan confusa... Quiero saber dónde te escondes, dónde me esperas. Si es verdad que me estás esperando, en algún ricón de ésta niebla tan espesa.
Un trozo de madera con un agujero. Unas cuerdas bien atadas, ligeras y tensas. Y ahora las hago vibrar. Y no es el sonido lo que me hace llorar de felicidad, es el simple hecho de que estoy aquí, a tu lado. Junto a mi guitarra.
Miro hacia delante y te veo. Aparto la mirada y te sigo viendo. Cierro los ojos y aún sigues ahí. Suspiro, e intento hacerte desaparecer. Pero es imposible. ¿Qué puedo hacer?
...y todos buscan su oportunidad, el mundo es así de sencillo.
Ando. Te siento detrás. Me giro. Desvias la mirada. Te miro. Me miras. Desvio la mirada. Me pongo tensa. Nos cruzamos. Me relajo. Me sonrojo. Disimulo. Me vuelvo a girar, te veo de espaldas. Te alejas sin girarte. Vuelvo a mirar hacia delante. Ando. Te marchas. Me marcho. Y así, ¿siempre?
Crece en mi interior
como una pequeña flor
que alimentada con besos, palabras, caricias, deseos,
se va haciendo cada vez mayor.
Pero tengo miedo, mucho miedo.
como una pequeña flor
que alimentada con besos, palabras, caricias, deseos,
se va haciendo cada vez mayor.
Pero tengo miedo, mucho miedo.
¡Ay, el amor!
-¿Ves esa casa?
-Sí.
-Pues un poco más arriba, ¿puedes ver esa montaña?
-Sí.
-Sigue mirando hacia arriba, ¿ves esas nubes?
-Sí.
-Y encima de esas nubes, ¿ves aquellas estrellas?
-Sí.
-Pues encima, justo ahí está él. Justo ahí arriba.
Duerme cuando no tengas sueño, come cuando estés empachado, bebe cuando tengas el estómago lleno de agua, mira a quien no quieras mirar, corre cuando estés cansado, sueña cuando tengas pesadillas. Pero no me sonrías cuando quieras sonreírme.
Sentir que me invade la emoción, que me ahoga la inspiración por todos los poros de mi cuerpo, que mis dedos danzan solos encima del teclado, pararme a pensar un instante en la frase siguiente, hacer aparecer una media sonrisa en cada comparación utilizada, escribir en la libreta lo que no quiero olbidar, buscar en el diccionario palabras que se me ocurren al azar, repassar, borrar y rectificar lo escrito cinco minutos después, inventar, e inventar, y más, y mucho más, y no querer apartarse de la pantalla ni un momento, temiendo olvidar las nuevas ideas, y seguir el hilo de la historia, encontrar las palabras adecuadas, pensar y escribir, pensar y escribir...
eso es lo que quiero hacer.
:)